Godly play, un método con el que desarrollar la competencia espiritual.

Hace 2 años, implantamos Godly Play de manera sistemática en los cursos de 1º Primaria y 1º ESO y en este curso se han incorporado también 2º Primaria y 2º de ESO. De esta manera, cada clase puede vivir dos sesiones al trimestre.
Godly play es una práctica que fomenta la experiencia de Dios en el alumno y que desarrolla la competencia espiritual, partiendo de que los niños tienen un sentido innato de la presencia de Dios. El enfoque de Godly Play les ayuda a explorar su fe a través de las narraciones. El aprendizaje del lenguaje religioso (historias sagradas, parábolas, acción litúrgica y silencio contemplativo) les ayuda a desarrollar esa experiencia espiritual a través del pensamiento reflexivo, el asombro, el misterio, la expresión artística y el juego.
Para implantar esta propuesta, se han reservado dos horas seguidas para Godly play en el horario de las tres profesoras formadas. Al inicio de cada trimestre dedica un día a seleccionar qué historia se va a trabajar con cada curso, fechar el día de cada grupo y avisar a los profesores.
Desde el equipo Godly play del centro, se constata que es una propuesta beneficiosa para los alumnos. Se observa en ellos valoración por este espacio, descubriendo cómo se alegran cuando les toca participar. Además, poco a poco van sabiendo cuidar y valorar el círculo, el silencio, van relacionando las diferentes historias que se narran entre sí, y esperan impacientes el día que les toca la sesión.
Uno de los alumnos de 1ºESO afirmaba, tras vivenciar la historia de la Creación: “No es lo que cuentas, pues es la misma historia que hemos estudiado en Religión y conocemos. Es cómo lo cuentas, cómo tocas los materiales… ¡¡es todo!!”.